Siguiendo a Marañón

Inspirándonos en los maestros humanistas de la Medicina como Gregorio Marañón, podemos hacer una síntesis de los grandes principios que se precisarían para ser un buen Médico:

1- Generosidad absoluta, 2- Vocación y dedicación, 3-Rigurosa moralidad, 4- Humanismo, 5-Compañerismo, 6- Entusiasmo, 7- Creatividad.

Aunque básicamente ya están recogidos hace mas de dos mil años en el Juramento Hipocrático, por ser eternos y universales, pero tal vez hoy en día, están diluidos y desdibujados por la propia realidad social. Por eso conocerlos y reconocerlos, resulta esencial en la practica medica.

Y lo hacemos, por si fuera de utilidad a estudiantes y médicos que inician el camino profesional, o de recordatorio a los mas veteranos, puesto que la principal motivación en oficios como el nuestro -que conllevan una gran carga vocacional-, tal vez sea precisamente reforzar la misma.

1- Generosidad absoluta

Porque es necesaria para compensar la relatividad de una ciencia que es y sera siempre, inexacta.

A este respecto nos decía el maestro G. Marañón:
“ Ser, en verdad, un gran médico es el amor invariable al que sufre y la generosidad en la prestación de la ciencia, que han de brotar en cada minuto sin esfuerzo, naturalmente, como el agua del manantial..
.. con la idea clavada en el corazón de que trabajamos con instrumentos imperfectos y con medios de utilidad insegura, pero con la conciencia cierta de que hasta donde no puede llegar el saber, llega siempre el amor”

2- Vocación y dedicación

La vocación médica podríamos definirla como la tendencia natural o predisposición personal para ayudar -mas allá del deber- a los demás y mas singularmente al enfermo; Requiere para ello de preparación, dedicación y responsabilidad.
Se puede por tanto, cultivar, hacer crecer o también como las plantas, se puede marchitar.

Gregorio Marañón:
La vocación genuina, pudiéramos decir ideal, es algo muy parecido al amor: Es -ha dicho Pierre Ternier- una “pasión de amor”.
“La vocación mueve a la eficacia verdadera de los hombres. Todo lo que se hace sin vocación, por importante que parezca, se marchita como una flor. Todo lo que se hace con vocación, fructifica para siempre. Hay que hablar, por eso, incesantemente de la vocación”

El juicio clínico se compone de tres factores: intuición, empleo de los métodos científicos auxiliares, y rigurosa moralidad. Si me preguntaran la categoría de estos tres factores, diría que el principal es el tercero, y el ultimo el segundo.

¿ Cuales son las condiciones o aptitudes que debe poseer y cultivar el clínico?

La vocación y el estudio, como cualidades positivas; la modestia, la ausencia de pedantería, como cualidades negativas.

3-Rigurosa moralidad

Sabiendo que los principios morales siempre serán el motor de nuestra actividad profesional. Y admitiendo que, en mayor o menos medida, siempre se hallarán cuestionados desde la propia realidad política y social.
Eso implica defender la Dignidad humana, reconociendo que es intrínseca al ser humano y no depende de circunstancias, cualesquiera que estas sean: edad, salud, sexo, religión, color de piel, hallarse dentro o  fuera de su país … o “dentro o fuera de su madre”, etc.

Esto conlleva no perder el sentido critico ante situaciones injustas, y luchar en lo posible y en “lo imposible” contra medidas aberrantes o presiones del poder establecido que atenten contra la Dignidad humana y/o contra la vida.

“No existen fronteras para el médico: su pasaporte es universal, carece de caducidad y tiene una sola nacionalidad: la Humanidad”  *Juan Francisco Jimenez Borreguero

4- Humanismo

Tratando de vivir y  transmitir  el humanismo médico.
Todos los trabajos suponen cuotas de poder social, y el médico, sin duda lo posee en mayor grado; Administrar ese poder con responsabilidad es tarea de todos, recordando siempre que es un poder “prestado”, y que hay que devolverlo -a veces a precio de usura- en forma de servicio y generosidad, evitando los abusos o “borracheras de poder”.

Por ello se debe procurar siempre el trato humano, recordando aquello de  “curar a veces, aliviar a menudo y consolar siempre”


G. Marañón: 
“El Humanismo se manifiesta en la comprensión , la generosidad y la tolerancia que caracteriza en todo tiempo a los hombres impulsores de la civilización.
Hay que clamar para ensalzar al humanismo, pedir y desear que la juventud sea humanista, o al menos una parte de ella, que bastaría para que se salve el mundo”

5-Compañerismo

Compañerismo lo podríamos definir como el fraternal sentimiento de amistad que surge espontáneo, hacia quien comparte el mismo camino y destino: la Dignidad humana, y hacia quien sostiene el mismo peso: el de la responsabilidad.

G. Marañón:
“Hablar mal de otro médico es, por muchas razones que tengamos para ello, hablar mal de la Medicina, y por lo tanto, hablar mal de nosotros mismos.
La Medicina vive de su indudable eficacia, cada día mayor; pero vive también y actúa beneficiosamente gracias a su prestigio, al mito de su eficacia, que es parte del honor profesional.”
“Cuidar ese prestigio es obligación primordial de los médicos, sin mas limitaciones que las que impone la salud del enfermo y la propia conciencia”.

6- Entusiasmo

Cultivandolo y estimulandolo.
Alguien dijo que el entusiasmo era la hormona del alma, y por ello signo de salud espiritual.

Siempre existe un espacio inviolable e inaccesible en la relación médico-paciente, que nos permite desarrollar y hacer fecunda la acción propiamente medica y humana.

El entusiasmo también se manifiesta a través del estudio y actualización del conocimiento pues la Medicina crece mas deprisa que nosotros mismos.
G. Marañón:
“Los médicos nos damos cuenta que hay un margen en torno de cada trastorno, incluso del mas orgánico, que solo se deja atacar por la brecha ideal y misteriosa de la sugestión.

Y esta fuerza, que creo que debe llamarse extracientífica, depende, en último término, de una sola cosa: del entusiasmo del médico, de su deseo ferviente de aliviar a sus semejantes; en suma, del rigor y de la emoción con que sienta su deber”


”El medico escéptico, por lo tanto esta casi inerme en la lucha contra la enfermedad”

7- Creatividad

Se trata de cultivar otras actividades creativas extramedicas.

Ya dice el refrán que “Quien sólo sabe de medicina, ni de medicina sabe” .
Y es que,  la propia idiosincrasia del trabajo del médico conlleva a estar en contacto con la muerte y el sufrimiento humano, lo que tal vez le impulsa hacia otras actividades, como reacción compensadora y saludable. (artísticas, literarias, de naturaleza, etc..)

G. Marañón:
“Vivir no es solo existir, sino existir y crear; saber, gozar y sufrir, y no dormir sin soñar; ….descansar es empezar a morir”
“Todo pasa menos la Verdad y la belleza, pero la Verdad no es de este mundo,.. la belleza si”

Todos estos principios, tal vez se podrían resumir con estas hermosas palabras del maestro Gregorio Marañón:

“Si ser médico es entregar la vida a la misión elegida.
Si ser médico es no cansarse nunca de estudiar y tener todos los días la humildad de aprender la nueva lección de cada día.

Si ser médico es hacer de la ambición nobleza; del interés, generosidad, del tiempo destiempo; y de la ciencia servicio al hombre que es el hijo de Dios.

Si ser médico es amor, infinito amor, a nuestro semejante…
Entonces ser médico es la divina ilusión de que el dolor sea goce; la enfermedad salud; y la muerte vida.”

Fuente: DocCheck News

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