La música y la meditación podrían retrasar el deterioro cognitivo

Practicar la meditación simple o escuchar música podría ayudar a revertir la pérdida temprana de la memoria en adultos con deterioro cognitivo y queja de memoria subjetiva, según los resultados de un estudio piloto a pequeña escala (1).

La queja de memoria subjetiva, en la cuál los pacientes refieren deterioro de su memoria, podría ser una señal de Alzheimer, refieren los investigadores, dirigidos por la Dra. Kim E. Innes, PhD, de la West Virginia University, en Morgantown, Estados Unidos, en un artículo publicado en versión electrónica el 18 de enero en Journal of Alzheimer’s Disease.

Intervenir en una etapa temprana, cuando el paciente refiere queja subjetiva de memoria, podría retrasar la progresión a la enfermedad de Alzheimer, sugieren la Dra. Innes y sus colaboradores.

“El período de intervención temprana es realmente importante porque hay menos influencia de los cambios neurodegenerativos. Meditar o escuchar música es rentable, una estrategia fácil de implementar, no invasiva, y no tiene efectos secundarios; además son intervenciones no estigmatizantes para mejorar tanto la memoria, la cognición, el estrés, el estado de ánimo, el sueño y la calidad de vida”, comentó la Dra. Innes a Medscape Noticias Médicas.

La Dra. Innes y su grupo de investigació asignaron a 60 adultos al azar para participar en un programa de meditación Kirtan Kriya o en un programa para escuchar música.

Todos los participantes presentaban deterioro cognitivo leve y queja de memoria subjetiva. Su edad oscilaba en el rango de los 50 y 84 años de edad (media: 61 años). La mayoría emran mujeres (85%), caucásicas no hispánicas (93%).

Los participantes del estudio fueron entrenados para realizar la meditación Kirtan Kriya. Los dos grupos recibieron la instrucción de practicar la sesión por 12 minutos al día durante 3 meses y luego practicar a discreción la meditación durante los 3 meses siguientes.

Los investigadores evaluaron tanto la memoria como la función cognitiva antes de la intervención, a los 3 y 6 meses, usando el Cuestionario de Funcionamiento de la Memoria (CFM), el Test del Trazo (TMT – A / B) y el Test de Símbolos y Dígitos (SDMT).

A los 3 meses, ambos grupos mostraron una mejoría estadísticamente significativa, tanto en la memoria como el desempeño cognitivo (CFM, SDMT, TMT – A / B; p ≤ 0,04) en comparación con los valores basales.

La mejoría se mantuvo o mejoró a los 6 meses (para todos; p ≤ 0,006), agregó la Dra. Innes.

“Estamos muy entusiasmados con estos hallazgos, y esperamos poder continuar trabajando en esta área y hacer un estudio clínico mas grande y a mayor plazo”, comentó la Dra. Innes.

Pros y contras

El Dr. Dean M. Hartley, PhD, director de iniciativas científicas en la Alzheimer’s Association, en Chicago, Estados Unidos, a quien se le pidió que comentara este estudio para Medscape Noticias Médicas, dijo que este estudio piloto está mostrando, como otros estudios, que las variables de estilo de vida posiblemente modifican el riesgo, o que si las personas están desarrollando Alzheimer, posiblemente esto pueda ralentizar o detener por completo la progresión de la enfermedad.

“Este estudio va junto con múltiples estudios previos que buscan demostrar que la meditación es eficaz en la reducción del malestar emocional. La American Heart Association (AHA) recomienda meditar, ya que esto puede reducir la hipertensión. Ademas una de las cosas que es importante para nosotros es que creemos que un corazón sano refleja un cerebro saludable, por lo que podemos ver conexiones en esta área”, dijo el Dr. Hartley.

La falta de un grupo de control y un periodo corto de seguimiento son dos aspectos negativos del estudio, puntualizó el Dr. Hartley.

“No todos los individuos son su propio control. Los autores hicieron pruebas basales para ver cómo progresaron los participantes, pero 6 meses es un tiempo muy corto para ver a la gente cambiar desde un punto de vista del deterioro cognitivo. ¿Cuál es el beneficio en el tiempo? ¿Habrá una transición de deterioro cognitivo leve a la enfermedad de Alzheimer u otros tipos de demencias?”, cuestionó el Dr. Hartley.

Otro defecto fue que la población del estudio no refleja la población general.

“Se trata de un 85% de mujeres y un 93% de población caucásica no hispánica. Sí, se necesitan más estudios en mujeres, ya que dos terceras partes de las personas que viven con Alzheimer son mujeres, por lo que eso es bueno, ya que muchos estudios clínicos publicados anteriormente se hacían en hombres caucásicos”, dijo el Dr. Hartley. “Pero si se busca generalizar los resultados, entonces hay que saber cómo estos resultados aplican a los afroamericanos, que tienen dos veces más riesgo de presentar enfermedad de Alzheimer, y cómo aplica a los hispanos, que tienen una y media veces más riesgo que los caucásicos de presentar Alzheimer”.

La determinación de la queja de memoria subjetiva como criterio de valoración para la pérdida de memoria temprana todavía está evolucionando, mencionó.

“Las quejas subjetivas de memoria, la idea de que un individuo puede tener una sensación de que su memoria se deteriora, probablemente ocurre bastante temprano en la enfermedad de Alzheimer. Estamos desarrollando mejores formas de validar lo que son las quejas subjetivas de memoria, pero sigue siendo un área nueva y en evolución, y vamos a necesitar mas evidencia. ¿El éxito de la intervención se debió a un efecto placebo? ¿Los participantes mejoraron porque pensaban que estaban mejorando? Cuando observamos las tablas de datos sobre los resultados de las pruebas estandarizadas, no son tan robustos como la información sobre las quejas subjetiva de la memoria”, señaló el Dr. Hartley.

Sin embargo, las intervenciones no farmacológicas al menos son seguras, señaló. “Por lo menos la música y la meditación no van a poner a la gente en peligro, así que aunque no tengamos los datos para decir de manera concluyente que funcionan, al menos no hacen daño”.

Fran Lowry

Fuente: Medscape

Esta investigación fue financiada por National Institutes of Health, Alzheimer’s Research Prevention Foundation y West Virginia University. La Dra. Innes ha declarado no tener ningún conflicto de interés económico pertinente. El Dr. Hartley trabaja en la Alzheimer’s Association.

Referencias

  1. Innes KE, Selfe TK, Khalsa DS, Kandati S. Meditation and Music Improve Memory and Cognitive Function in Adults with Subjective Cognitive Decline: A Pilot Randomized Controlled Trial. J Alzheimers Dis. 2017;56(3):899-916. doi: 10.3233/JAD-160867. Publicado en versión electrónica el 18 de enero de 2017. Resumen
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